
Con la sensibilidad que tenemos construimos tétricos castillos; frios, oscuros e impregnados de amarga nostalgia. Donde la desolación parece ser nuestra aliada y la negatividad abosber nuestras mas humildes intenciones. Dónde olvidar no está permitido por un cruel amor traicionero, del que teníamos muy pocas posibilidades de defendernos...
Temorosos caminamos por sus pasillos buscando dónde hemos olvidado aquel niño lleno de ilusiones, fantasías y porque no, de utopías. Esperamos agasapados para huir o atacar, y corremos desesperados por nuestros laberintos perseguidos por un fantasma que ya no existe y solo habita en nuestra mente.
Paradójico es que nuestros verdugos esten muy lejos de nosotros y los recreemos en otros que "rencontramos accidentalmente" por nuestro camino de la vida. Y que constantemente también recreamos en nosotros mismos.
No fue nuestra culpa, ni siquiera la de "ellos". Tan solo fuimos incomprendidos por ser soñadores.
¡NO SOMOS ILUSOS!.
Quizás muchos de uds aun no me entiendan y me castiguen con la misma vara con la que se azotan constantemente. Yo la conozco muy bien.
También reconozco que en mi caso hasta hace no mucho tiempo me desconocía y por instantes aun me sucede.
No es un pecado ser sensible, no es algo malo ser buena persona ni tampoco ser honesto. De lo que si estoy convencido es de que es una de las peores torturas, de las mas crueles que podernos inflingirnos es no amarnos. No ser nosotros mismos porque nos despreciamos.
¡NO PODRÁS!, ¡NO VALÉS NADA! o tan solo: NO TE QUIERO. Fueron repetidos en todas las formas del lenguaje conocido: analógico, digital e incluso el perdonable idioma de los golpes. ¿De quién?, tan solo tu lo sabes. Yo sinceramente ya no lo recuerdo.
Pero ahora somos los dueños de nuestro destino y al menos yo no estoy dispuesto a seguir habitando en mi pasado.
Mas bien tomo al pasado como maestro para no hacerme yo mismo lo que antes culpaba me hicieron.
Estoy convencido de que con persistencia podemos constrir todos nuestros sueños utilizando lo mismo que hoy nos condena: nuestra sensibilidad y nuestros pensamientos.
La visualización no es una fantasía: es proyección, es trascendencia y guía hacia donde queremos ir. La acción es su aliada y la paciencia la mejor virtud que debemos adquirir en nuestro presente