Atardeceres, en los que no me reconozco
no me figuroo en esos verbos paganos
Exclaman ausencia amor
tu locura, embriagante
Ese entierro sin luto, ni bobeda,
ni sarcófagos
de fenix lucida
Se entrelazan los rencores,
orgullosos caballeros
de treinta docenas de llagas
Y yo tan literal figuraba sin censura
Vertía la miel de la colmena
A las hormigas
Estaba ciego y veía,
ahora estoy ciego y no veo
Me desespero y me tropiezo,
la ansiedad me catapulta al suicidio
Pero ahi late furioso
corcel negro e indomable
bajo la hermana,
y todos callan,
incluso los muertos.
Aprender a esconderme,
cazar, montar, correr, girar y amar
sin los ojos que te escribían.
Colosal tarea de fieles
Casi, casi lo veddo,
escuchar tus azules bermellones
violetas sedaceos
ya te distingo, tu aroma
Eres en la luz mi sombra
Y en la ira mi excusa.